Encrudo

Título: Andando a ciegas

Tracklist:

  1. Cabezazos
  2. Impresionando al personal
  3. Acariciando Madrid
  4. La ciudad se esconde
  5. Los que siempre están fuera
  6. La misma partida
  7. Hasta aquí hemos llegado
  8. Colgados del tejado
  9. El primer mano a mano
  10. La luna se desnuda

Web: www.encrudo.com

Valoración: 5,5

Análisis:

El rock urbano ha estado muy de moda últimamente, y es evidente que ha dejado una marca en un montón de bandas que han querido combinar sus ganas de hacer música con su deseo de pasarlo bien practicando un género desenfadado como es este.  De todos los que han seguido este espíritu, unos han sido más exigentes consigo mismos y otros, simplemente, han probado suerte. Encrudo, con Andando a ciegas, están a medio camino y demuestran a partes iguales tanto su intención de ir dando pasos firmes –con su voluntad para grabar y autoeditar un disco- como sus ganas de divertirse y evitar las preocupaciones. El resultado es un disco que satisfará a los seguidores del género pero que deja fríos a los demás, con una sucesión de cortes simples y pegadizos, efectivos en su contexto pero carentes de una personalidad definitoria. Ya en Cabezazos, que abre el disco, encontramos sonidos que recuerdan demasiado claramente a otros grupos más veteranos y la colaboración de Luter (ex-Los reconoces) confirma esta sensación de estar oyendo algo conocido. Al menos, una producción suficiente hace llevadera la escucha y la solidez en la base rítmica dulcifica la irregularidad de las guitarras –en ocasiones inarmónicas- y de las voces, precariamente empastadas. Con unas letras personales, inspiradas en el lirismo de autores como Kutxi de Marea o el propio Luter, Encrudo lleva su rock a través de 10 temas dinámicos, sin perder el ritmo, y despuntando en Colgados del tejado, lo mejor del disco con un estribillo muy pegadizo. Al final, Andando a ciegas es un digno debut de una banda que, a pesar de todo, podría dar mucho más de sí luchando con un poco más de ganas en un mercado donde ya está casi todo el pescado vendido.

Lo mejor: Mantiene con un nivel aceptable una música en declive.

Lo peor: La mezcla limitada y la ejecución apresurada restan profesionalidad al resultado que se espera de un trabajo de estudio.