Álbum: 
The Blackening
Año: 
2007
Web: 
http://www.machinehead1.com
Tracklist: 

01."Clenching the Fists of Dissent" (10:36)
02."Beautiful Mourning" (4:46)
03."Aesthetics of Hate" (6:38)
04."Now I Lay Thee Down" (5:34)
05."Slanderous” (5:16)
06."Halo" (9:03)
07."Wolves" (9:01)
08."A Farewell to Arms" (10:15)

Analisis:

“El 2007 ha sido una de las mejores añadas sonoras, pero esta cosecha es la que se lleva la palma”.

The Blackening no solo es un disco, es una idea, un concepto, un querer y sí poder. Esta vez, Machine Head, encabezados por Rob Flynn y su socio de batalla, Phil Demmel, han volcado toda la garra que venían tragándose desde hace ya unos años. Cansados ya de ser encasillados como Nu Metal, y de ser loados por un público en plena pubertad, la banda estadounidense rompe con todo y demuestra que la máquina del tiempo no es cosa de películas. En el 2007 es posible hacer buen metal aunque no te pintes de rosa el flequillo.

Machine Head reinventa las reglas del metal, y con ellas su sonido, su estructura y lo más importante, su concepto. Pues como bien hiciera aquella banda de los 80, de cuyo nombre no quiero acordarme, de la planicie a la que nos tenía acostumbrado el “azote”, desde que el señor Dimebag Darrell fuera requisado a los infiernos, nace una nueva planta, una droga adictiva de uso exclusivo para auténticos thrasers.

Y es que este disco sabe a buen vino, a ese tipo de vinos que agradecen el paso de los años para extraer lo mejor de sí. En cuanto a metal se refiere, el 2007 ha sido una de las mejores añadas sonoras, pero esta cosecha es la que se lleva la palma.

Puestos a destripar, decir que "Clenching the Fists of Dissent" abre con atmósfera apocalíptica lo que viene a ser un tema con regustillo a Metallica (acabé nombrándolos), en el que destaca el acople perfecto de coros y riffs. Un sube y baja constante que mantiene la tensión de principio a fin. El comienzo idóneo para un disco maestro.

No menos bueno es el segundo corte, “Beautiful Mourning”. Menos Hetfield y más Flynn, el tema recobra la energía característica del grupo entre armónico y armónico. Un tema con buenos pasajes melódicos y con densas texturas de guitarra.

Pasemos a catar el vino...

“Aesthetics Of Hate” tiene un sabor fuerte, ácido, tanto que acaba emborrachando...quizá por ser el gran hit del disco. Empieza thrash jugando con progresiones melódicas para terminar recordando al magnífico Burn My Eyes, aquella otra maravilla del 94.

El cuarto y quinto sorbo llega con “Now I Lay Thee Down" y “Slanderous”, y ya empiezan las buenas señales cuando uno empieza a dudar cual de los cortes hasta ahora escuchados es el mejor. Para algunos puede que se trate de este último, con esos ritmos pegadizos y los continuos guiños a Damageplan, aunque personalmente pienso que la auténtica joya es la que viene a continuación.

La guerra y la garra del disco llegan a su punto álgido, no solo por las letras, sino por la grandiosa instrumentación que tiene “Halo”, el mejor tema del disco. Los arpegios y armónicos del principio dan paso a uno de los estribillos mejor elaborados de los últimos tiempos. Y es que, teniendo un oído fino, es inevitable que este tema pueda pasar desapercibido. Todo es exquisito, desde los riffs hasta los solos, desde las baterías militares hasta ese break final apoteósico. Halo es el tema del 2007, sin más.

Con varias copas de más y deliciosamente emborrachados, se agradece un “respiro” como “Wolves”, que aún durando 9 minutos, pasa visto y no visto. Un tema veloz y con  algún que otro riff inolvidable.

Y antes de que baje el telón llega “A Farewell to Arms”, junto a Halo, el tema más lento del disco, aunque cargado hasta los topes de toques industriales y modernos. La guinda perfecta para seguir creyendo que aún se siguen haciendo obras maestras.

Lo mejor: 
un disco prácticamente perfecto, capaz de abrir una nueva etapa dentro del Thrash Moderno.
Lo Peor: 
la losa del Master of Puppets puede pesarle demasiado.
Temas destacados: 
  “Clenching the fists of Dissent”, “Now I Lay Thee Down “, “Halo”,”Wolves”