QUEENS OF THE STONE AGE Título: Era Vulgaris Tracklist: 01. Turning on the Screw 02. Sick, Sick, Sick 03. I’m Designer 04. Into the Hollow 05. Misfit Love 06. Battery Acid 07. Make It Wit Chu 08. 3’s & 7’s 09. Suture Up Your Future 10. River in the Road 11. Run Pig Run

Website: www.qotsa.com

Valoración: 8

Análisis: Una vez más, Josh Homme reúne a su ejército de rockeros para entregarnos "Era Vulgaris", quinto disco en estudio de esta banda.

Siempre me ha gustado Queens Of  The Stone Age porque tienen algo muy suyo, algo que se siente verdadero en sus discos y directos, pero sobretodo porque pueden hacer esa mezcla tan buena de algo casi bailable, con algo que te hace apretar los dientes, con la rudeza de eso que te hace querer saltar y patear cosas. Con esas melodías cadenciosas y perturbadoras y esas voces llenas de fuerza y susurros inquietantes.

El disco comienza con el tema “Turning on the screw” con un sonido que alude a una presentación, como iluminando el escenario, como diciendo aquí viene algo bueno, para luego prenderse al ritmo de una batería que le agrega todo esa onda bailable a una melodía algo desquiciada. A medida que se va escuchando “Era Vulgaris” y sobretodo la canción “Sick, Sick, Sick” (el primer single del disco), la enfermedad y locura con toda su virulencia se apoderan del disco. Todo eso que parece tan virulento son una tónica fuerte dentro de este álbum en cuanto a letra y música. De todos modos en algunos momentos se puede percibir a la nostalgia colándose entre toda esa demencia descontrolada. “3’s & 7’s”, segundo single del disco, nos trae a los Queens of the Stone Age de anteriores trabajos con una vuelta de tuerca, ya que las estructuras son algo más complejas en guitarras y tiempos. Algo curioso de esta canción es que puede que nos recuerde a “Smells Like Teen Spirit” en los primeros segundos, ya que han usado las mismas notas, pero la idea general es totalmente distinta. “Make It Wit Chu” es un tema que la banda rescató de sus “Dessert Sessions” de años atrás y parece que sería el tema más parecido a su “No one Knows” de “Songs for the Deaf”. A todo esto, vuelven las grandiosas colaboraciones de Mark Lanegan (Screaming Trees) a la voz, que siempre es bienvenido en los discos de los QOTSA, y también las de Julian Casablancas (de The Strokes; cantando y con sintetizador en “Sick Sick Sick”), Trent Reznor (Nine Inch Nails), Billy Gibbons (ZZ Top).

Queens Of The Stone Age nos vuelve a golpear con ese buen rock que he llegado a pensar que se extingue en este mundo. Esa locura que logran, ese desenfrenamiento que hace que las guitarras chillen como animales de la selva. Como elefantes y monos en la fiesta de la lluvia. Cuando uno escucha el disco, de buenas a primeras siente algo llamativo aunque no sabe lo que es. Al escucharlo con mayor detalle te vas dando cuenta de todos esos ruiditos que van llenando cada lugar prodigiosamente. Todo eso que a veces parece ser antiguo pero que se va mezclando con las maquinitas y los ruidos malsanos que nos otorgan los nuevos tiempos. Todo ese rock infeccioso que te hace saltar y que es mezclado con la delicadeza de todo tipo de detalles de muy buen gusto. Lo que más gusta es que se logran buenas canciones con simpleza y con los adornos justos y necesarios para no parecer un árbol de navidad. Y no es que yo sea un rockero empedernido, aunque probablemente lo sea, pero me gustan los trabajos bien hechos, sencillos, humildes, verdaderos en donde no se trata de alardear de majestuosidad y que se vuelven extremadamente importantes entre las masas.

Era Vulgaris es un disco directo, bien construído, que transmite enajenación, paranoia digna de las drogas y todo eso mezclado con la aparente imprudencia de las cosas hechas impulsivamente pero con ferviente decisión, lo que sin duda, deja a los demás anonadados. Todo eso que brilla por su honestidad y será celebrado por las personas que llevan el hard rock por dentro.

Lo mejor: Podemos escuchar al grupo de siempre con muchas innovaciones de estrucutras, tiempo y detalles en todos los temas.

Lo peor: Hay que darle varias escuchas hasta que se comprende la honda del trabajo y de primeras, la escucha puede parecer algo pesada.