Cuarto disco y camino de 20 años de carrera ¿Qué ha conseguido La Broma Negra en todo este tiempo?
Ha conseguido experiencia y sobre todo tener más claro qué es lo que queríamos hacer y cómo.

Son tiempos extraños para la música ¿os sentís identificados con las modas y con sus crisis?
Nunca nos hemos sentido identificados especialmente con una moda, siempre hemos ido bastante al margen de ellas; somos demasiado eclécticos para ser fieles a una en particular.

Hablando de vuestros gustos musicales, que os impresiona más, que una banda sea original o que lo sea sin serlo?
La segunda opción sin duda; no me viene a la cabeza ninguna formación ahora en concreto de la primera opción, pero siempre es mejor resultar interesante sin pretenderlo.

Por alguna razón, vuestra música siempre se ha asociado a un movimiento oscuro, pero con este disco da la impresión de que apostáis mas por los colores ¿Qué ha cambiado en vosotros?
Pues no lo sé; entiendo que para algunos nuestra música pueda resultar un poco oscura, pero yo creo que no es así; y en el nuevo disco lo único que hemos hecho es intentar que hubiera más aire, que los instrumentos se dejaran más espacio entre sí.

Las letras de vuestras canciones siguen siendo muy intensas ¿buscáis la elocuencia con ellas, o el mensaje?
Nunca hemos buscado el mensaje y nunca lo haremos; y desde luego tampoco la elocuencia; no perseguimos crear una sensación en el oyente determinada, no escribimos desde luego con ese fin; simplemente hablamos de cosas que nos interesan y pensamos que pueden interesar a la gente; lo que tenemos claro es que no vamos a hacer letras intranscendentes, no queremos que nuestras letras sean un fondo para rellenar la melodía; nosotros respetamos al público.

La Broma Negra parece ser un grupo que todo el mundo conoce de una forma u otra ¿no teméis convertiros en grupo de culto con todo lo bueno y malo que eso conlleva?
No creo que eso ocurra; llegaremos a ser un grupo grande y conocido o nos quedaremos más o menos en la posición en la que estamos; nuestra música no tiene nada de elitista.

Desde “Envenenador de Manzanas” habéis dado menos prioridad a las guitarras en pos de un conjunto más armónico ¿evolución o relajación? ¿Relajación?
Ccreo que los dos últimos discos son mucho más densos y tensos que los dos primeros; me aburren en general los discos que se basan en las guitarras exclusivamente; creo que es mucho más creativo y enriquecedor utilizar todo lo que tengas a mano; a mi me gustan las ensaladas con muchos ingredientes, no solo con lechuga.

Para este lanzamiento habéis contratado a una agencia de promoción y estáis tocando en salas y con grupos más abiertos al pop, ¿Qué esperáis de este disco a efectos de popularidad?
No lo sé, con cada nuevo disco nos ha ido conociendo más gente, creo que esa es la mejor posición posible; respecto a lo de estar tocando con grupos más pop, nosotros nunca nos hemos sentido parte de un estilo o movimiento concreto, por lo que estamos encantados de tocar con todo tipo de grupos.

Las buenas críticas que estáis teniendo con “Como aprendí a amar a un cocinero” ¿son tan óptimas como esperabais?
Siempre esperas que tu trabajo se reconozca; eso no quita para que algunas críticas te emocionen especialmente, como está ocurriendo.

Parece que la fuerza del grupo se manifiesta en vuestro directo ¿Qué ha cambiado en él?
Nos concentramos más en la música, en las canciones; y el trabajar con la electrónica nos da mayor versatilidad y hace que la gente lo disfrute de otra manera.

Para este disco contáis con distribución nacional. ¿Pensáis que es el momento de que los promotores de festivales cuenten con vosotros?
Estaríamos encantados de que así fuera.

Se habla de que en algunos meses publicareis un disco de remezclas ¿en qué va a consistir? No vamos a hacer ningún disco de remezclas; a finales de este año se cumplen 20 años de la fundación de La Broma Negra y editaremos un recopilatorio con canciones de los 4 discos pero llevadas al sonido actual de la banda.

¿Con que bandas os gustaría compartir escenario en estos momentos?
Con muchas, con cualquiera de las que admiramos, pero a mí en particular me haría mucha ilusión telonear a Leonard Cohen.

¿Dónde está el límite de La Broma Negra a niveles creativos?
Espero que no lo sepamos nunca, la verdad.

¿Un propósito para el 2009?
Acabar el año tocando en una sala para 2000 personas.