¿Conoces una sala de concierto que no se encuentra en el directorio? ¡Añade una nueva sala concierto!
Dirección: 
Calle de Bernardino Obregón, 18
28012 Madrid Madrid
España
Teléfono: 
91 527 35 94

Un gran camerino muy bien equipado. Instalaciones muy cómodas para los músicos, control independiente de monitores. El escenario permite mucha libertad, muy amplio.

Imagen de La Jara
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Visto por última vez: Hace 2 años 10 meses
se unió: 18/05/2010

La Jara dio su último concierto en la sala Caracol. Desde el punto de vista del equipo, sólo decir que es impresionante tanto el backline como los monitores y PA. Tiempo de actuación: 40 minutos con un poco de margen y grabación de 3 temas por pistas. En cuanto a los técnicos, muy profesionales pero echamos en falta hacer una auténtica prueba de sonido, un aspecto mejorable. El trato fue bueno y profesional tanto con la programadora como con el responsable en la sala. Quizá echamos en falta que nos dieran una consumición individual a cada miembro del grupo, eso sí, en el camerino nos pusieron agua, coca-cola y limón con vasos y hielos. Buen detalle. El escenario es enorme y con plataforma para la batería lo que da buenas oportunidades para correr por él y pegar saltos. El equipo de luces es bueno, pero no le sacaron mucho partido. Finalmente, las condiciones económicas buenas: hay que vender 40 entradas y te llevas el 60% de la recuadación. Hicimos bastante caja, incluso financiando parte de la entrada. Sala muy recomendable en las condiciones actuales del "On Stage".

Imagen de Dawn to Dusk
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Visto por última vez: Hace 2 años 1 mes
se unió: 19/04/2007

Si tocas en el concurso, olvídate de poder tener opciones a disfrutar de todas las posibilidades que tiene la sala porque será imposible. Las luces y el escenario los disfrutarás, pero el sonido será caótico porque en el concurso no hay prueba de sonido.

Imagen de kontra golpe
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Visto por última vez: Hace 7 años 1 mes
se unió: 13/12/2009

Lo unico negativo de esta sala por decir algo fue el trato con la persona encargada de la sala. Por lo demas con los tecnicos perfecto. Son grandes profesionales y muy majetes. Quiza el sonido de la bateria estaba demasiado alto y el resto de instrumentos no se distinguian bien. Mencion aparte el hecho de, que al ser cuatro grupos, solo probaron sonido los primeros y los ultimos en tocar. A nosotros nos toco no probar sonido y el resultado fue un poco caotico, aun habiendo vendido 113 entradas anticipadas(somos un grupo maquetero). La sala tuvo una entrada muy buena en nuestro tiempo y disfrutamos bastante de poder tocar en la sala caracol.

Imagen de supermano
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Visto por última vez: Hace 6 años 10 meses
se unió: 15/01/2008

Nos trataron muy bien.

Imagen de the shadows staff
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Visto por última vez: Hace 6 años 5 meses
se unió: 24/03/2008

Cachondeo en la "final" de la Caracol. Adelanto que este comentario no es una queja porque no nos hayan seleccionado para la gran final, pues había quien lo merecía más que nosotros. Ocurrieron una serie de incidentes que bueno... juzgad vosotros mismos: - Tampoco es muy grave, pero me molestó bastante que después de una prueba de sonido currada empiece el concierto (tras la actuación de los dos primeros grupos) y me encuentre conque el sonido que sale de mi ampli es un suave overdrive comparado con la potente distorsión que habíamos conseguido coger en la prueba de sonido. La primera canción sonó rara a consecuencia de esto, pero bueno, creo que lo que ocurrió es que se mantuvo por error la ecualización del anterior grupo que era más suave. Un par de toqueteos en el ampli tras la primera canción lo arreglaron. - Aquí es donde la cosa empieza a ponerse interesante. Por lo que he oído parece ser que los de la Caracol han despedido a Edgar, que era un tío de putísima madre y muy competente en su labor de ayudar a los grupos en cualquier cosa que pudieran necesitar antes, durante y después del concierto, y han puesto a un manazas en su lugar, o al menos a ése no le había visto nunca. Era el que tenía que subir al escenario si la ocasión lo requería (un micro de la batería que se haya movido, algún cable que se haya salido,...) y se lo tomaba con mucha parsimonia para hacerlo. El micro del bombo se salió al comienzo de una canción y sólo se decidió a salir a pesar de mis señas cuando yo mismo me acerqué para colocarlo en medio de la canción. Lo mejor de todo es cuando en una de ésas que subió me pisó el cable, me desenchufó y nisiquiera me reconectó al ampli. Esto ocurrió a mis espaldas, por lo que no lo vi y tardé un pequeño pero fatal rato en descubrir qué había ocurrido (comprobé la conexión a mi guitarra, a los pedales, y ya entonces ví el ampli). Lo mejor es que el tío se había dado cuenta, porque estaba mirando el desaguisado mientras se retiraba del escenario, pero alguna fuerza invisible le obligó a no enmendar su pisotón y tuve que ser yo quien lo hiciera. El resultado: 20 segundos sin sonar en medio de una canción. Y por supuesto, ni una disculpa tras el concierto. Así que ya sabéis, cuidado con el moreno de la melena; o está muy verde en estas cosas o simplemente es que es un torpe y un inútil que te la liará y no moverá un dedo (en serio, se te echa de menos Edgar...). - El principal motivo de cabreo es que nos echaron del escenario tras haber usado sólo 23 minutos y medio de la media hora de la que disponíamos. Intenté dialogar con la que se ocupaba del tema del tiempo (una gorda mal encarada y sin la más mínima educación, también nueva adquisición de la Caracol), pero me dio largas de malas maneras, y fue terminar la penúltima canción de nuestro setlist y salió al escenario para echarnos. Por supuesto, todo el público y hasta los grupos se preguntaron que qué ocurría pues era evidente que no habíamos cubierto la media hora, como abajo comprobaríamos con el vídeo que habíamos grabado del concierto: 23 minutos y medio desde que subimos al escenario para empezar a montar el chiringuito hasta que nos echan. Y la votación a mano alzada, 4 segundos contados para "contar" las 115 manos levantadas que había (así les salieron sólo 90...). Ni que tuvieran tanta prisa en darnos la patada en el culo. He de insistir con el tema de la gorda: era prepotente, maleducada, grosera, el prototito de persona con el que es imposible hablar. Intenté comentar con ella más tarde lo del tiempo y me dijo que ella no se había equivocado, que nos habíamos pasado de tiempo. Le daba igual la prueba del vídeo. Fantástico. - Por último, y aunque esto ya es totalmente subjetivo, lo de la elección no tiene ni pies ni cabeza. Hubo un grupo que llevó más de 150 personas (los que más con muchísima diferencia) y nos dio un baño al resto de grupos. Sin embargo, el jurado estimó que sólo merecían tener el puesto de "reserva" para la final, dando el pase a un grupo que, sin desmerecer (hicieron un buen concierto, también mejor que nosotros) no fueron los mejores. Nadie duda de la calidad que hubo esa noche en el escenario, pero la inmensa mayoría del público y de los músicos presentes durante ambas actuaciones estábamos de acuerdo en que el grupo que había arrasado en público y en el escenario no se había visto justamente recompensando. Por supuesto, hay que hacer justicia a la Caracol en los aspectos en los que nunca falla. Lo de las luces es una locura, salen unas fotos increíbles, y ya con el humo te hacen sentir como si fueras Metallica. El técnido de sonido realmente se esfuerza y harán lo humanamente posible para que todo suene bien dentro y fuera del escenario. Han renovado la batería, la DW que hay ahora es una locura, tiene un bombo capaz de abrir las puertas del infierno. Y muy a tener en cuenta, si esta iniciativa es también a largo plazo: te dan un euro por entrada vendida. Bastante estafa era que se llevaran íntegra la caja de cada una de las veinte mil rondas que ha habido, así que un euro por entrada vendida para los grupos ayuda bastante, espero que se mantenga. Aparte, tuvieron el detalle de ponernos un pequeño catering, aunque un poco escaso para 20 músicos: dos bandejas de sandwiches, unas patatas, una fanta y una coca-cola. Con las copas, mala suerte: hasta en la final sigue siendo una copa por músico. En resumen, un inútil con coleta y una imbécil con sobrepeso se encargaron de hacer lo humanamente posible para joder nuestra actuación. El concurso no es todo lo justo que debería ser, y hemos necesitado dar siete conciertos (sí, siete) para ver algo de dinero. Aún así, el balance final del concurso de la Caracol es positivo, en la medida en que hemos tenido la oportunidad de darnos un poco a conocer tocando sin arriesgar dinero en una sala increíble con gente verdaderamente profesional (la mayoría). No teníamos ninguna expectativa de llegar lejos y no nos tomamos el concurso en serio, así que cada concierto lo disfrutábamos a tope y cada ronda que avanzábamos era una sorpresa.